lunes, 25 de junio de 2012

Mi fragilidad

Llevo demasiado tiempo caminando en la cuerda floja.

Pensando en mandar a la mierda todos los trucos y resortes aprendidos a lo largo de todos estos años. Reventar, y volver a los veranos de pastillas para no sentir.

Dejar de repetirme cada mañana que la vida merece la pena y que todo mejorará seguro. Dejar de repetirlo hasta creerlo.

Permitirme ser débil, dejarme ganar la lucha continua que mantengo con mi cerebro.

Rendirme y no creer nunca más.

Y con suerte, desaparecer.

lunes, 11 de julio de 2011

Ser valiente no es sólo cuestión de suerte

Hay que ser muy valiente para seguir siendo valiente.

miércoles, 29 de junio de 2011

Bienvenido Verano

Prometo retomar las palabras pronto.

Aunque en realidad siga girando en el mismo círculo. Y las palabras de invierno siguen sirviendo ahora que ha llegado el verano.

Lo mejor es que ahora sí puedo dormir con las ventanas abiertas, quizás así nuevo viento se decida de una vez a entrar en mi habitación sacando las corrientes viciadas que me trajo Enero.

Bienvenido verano, bienvenidos los vestidos recién estrenados.

jueves, 9 de junio de 2011

jueves, 12 de mayo de 2011

Una piedra en mi zapato

¿Porqué cada vez que sufro una "ruptura" o una decepción tengo la impresión de que ese tren era el último?






pd:gracias a todos aquellos que siguen poniendo sus ojos sobre mis letras de vez en cuando.

domingo, 17 de abril de 2011

Abril

Las casualidades no existen.
No pudo ser casualidad que mi pisito de soltera "made in Quechua" fuera a parar junto al tuyo una tarde de Septiembre.
Ni que yo huyera de una decepción y tú de una ruptura.
Sólo tuvimos que compartir un par de conciertos y tu reloj para
inaugurar lo que yo después llamaría mi particular 1999.
Paradójicamente un concierto de Love of Lesbian marcó el principio y otro, unos meses después marcó el final.
Supongo que no supimos vernos o que sólo lo hicimos aquella noche cuando nos cogimos de la mano sin poder imaginar lo que vendría después.
Las huídas, las dudas y los miedos.
Y ahora se que quiero olvidarte, pero que me cuesta.
Que cada correo que no contesto, que cada palabra que no respondo, es un metro más de distancia que pongo contigo.
Que no quiero, pero que no puede ser de otro modo.
Que nunca te lo dije, que empecé a quererte y por eso desaparecí.
"Nos conocimos sin raíces", no supimos acompasar el ritmo, y aunque han pasado muchas semanas a diario sigo pensando en tu sonrisa que ya no es para mi.
Ya no te espero, ni te busco. Recorro mi laberinto tratando de hallar la salida que se me resiste. Que se que tiene que estar, pero que me está constando querer encontrar.
Siempre fue difícil olvidar historias que nunca se llegaron a cerrar.

domingo, 6 de febrero de 2011

De la misma historia con diferente protagonista

No se cómo lo hago, pero siempre acabo enredada en el mismo tipo de historia.

Chica conoce a chico, chica no quiere ilusionarse por miedo a que vuelvan a escocer las cicatrices. Chico insiste, chica vuelve a confiar, se ilusionan. Chico empieza a retroceder, chica se da cuenta y empieza el baile. Tengo miedo, no estoy preparado....al final yo me acabo cansando y me voy. Se arrepienten, siempre. Llegan tarde y nunca terminan de irse. Y sólo me queda la sensación de derrota y una colección de ex que entran en mi vida sin pedir permiso, para confesarme lo tontos que fueron al dejarme marchar...

Yo sólo suelo dejar una carta de despedida, marca de la casa supongo....que prácticamente siempre recibe la misma respuesta, "te mereces lo mejor, siento que todo tenga que ser así".

Hoy he vuelto a recibir esas palabras a cambio de estas otras:

"Descosiendo tu nombre del bolsillo de mi pantalón.

Deshaciendo los nudos marineros que con tantas ilusiones conseguí tejer entre tú y yo, soltando la cuerda porque no le quedan ya mas fuerzas a mis nudillos izquierdos.

Empaquetando mis cosas, mis palabras, mis risas y algunas de las tuyas que se que no quiero olvidar.

Finjiendo que se lo que hago, que lo tengo todo bajo control y que ni siquiera me importa aquella otra noche que no llegué a tener.

Descreída y sonámbula.
Imsomne, a veces, algo absurda.

Perdida porque sólo me rozaste la mano con la punta de los dedos. Porque las ganas, las fuerzas o el tiempo no fueron suficientes para estirar el brazo sólo un poquito más.

Reciclando las tiritas de suelos de serrín, de vasos de tubo y palabras vacías. De pintalabios rojo y medias negras. De las cosas que ya no busco, que ya no pido o que ya no espero.

Escribiendo(te) por no llorar.

Porque ni yo soy capaz de creerme los mañana ya veremos.
Porque duermo una noche sí y otra no al compás de una lucecita roja. Cuando lo que yo quisiera es que tus latidos huecos fueran el ruido que me quitara el sueño.

Ni mis ganas pueden con todo, ni me queda ya más rotulador amarillo para que cada día pueda brillar.
Ni la vida temblando, ni la tripa encogida llegan ya a ser suficientes.

Y me pierdo, y te pierdo y me pierdes."

Supongo, espero, quiero que hasta ahora sólo haya sido mala puntería. Por si acaso, la semana pasada fui a graduarme la vista y me hice con un par de gafas nuevas que ahora permiten que mi ojo derecho pueda enfocar mejor.

Supongo que en el fondo llevan razón...que merezco lo mejor y que por eso no me quedo esperando sentada a que se decidan a descubrirme.